Efecto cannabis o buscando un tema para el taller de literartura
Quería compartir con ustedes que me he inscrito en un taller literario y una de las primeras tareas que he tenido que hacer, a propósito de encontrar un buen tema sobre qué escribir, es buscar en mi blog y ver que posteos han tenido más comentarios, supuestamente esto me dará luces para ver que temas son los que mueven más a la gente a opinar, signo inequívoco de que lo escrito llegó al corazón del lector.
En esta búsqueda, que se ha acotado a revisar todas aquellas entradas que tienen más de 15 comentarios, he descubierto que sobre lo que más se opina es sobre las experiencias personales, aquellas en que se habla desde los sentimientos como el amor, la nostalgia, la felicidad. Otro tema que despierta interés es la violencia contra la mujer, la violación a los derechos humanos que siempre nos deja perplejos ante los niveles de crueldad y locura de nosotros los que nos hacemos llamar seres humanos, ya en el año 2006 escribía en mi blog que para ese entonces y durante ese año ya se habían cometido más de 40 femicidios y hoy, abril de 2009, nos vemos estremecidos con el asesinato a puñaladas de una joven madre embarazada de 8 meses quien fuera víctima del padre de la niña que estaba por nacer. Al parecer estos temas lamentablemente no varían con el tiempo.
Durante los cuatro años que lleva de vida este espacio he escrito sobre arte, teatro, cine, fotografía, entre muchas otras cosas, y haciendo este ejercicio de buscar lo más comentado he notado que el gusto por lo pasado, la nostalgia de lo vivido pero visto con los ojos del presente es algo que llama poderosamente la atención. A modo de ejemplo, en el 2005 escribí un post sobre el efecto mariposa, una película que juega con al idea de volver una y otra vez al pasado para cambiar situaciones que en el futuro significarán diversos desenlaces dependiendo de lo que se haya modificado, este post me significó 21 comentarios que podría resumir en la siguiente frase abierta: “¿qué habría pasado si…?, y como muy bien dijo uno de los opinantes, “¿Qué habría pasado si nunca hubiera blogueado, trabajado en ese diario, estudiado periodismo, dado ese beso, tomado esa micro, doblado por esa esquina, ofendido a aquella persona, entrado a esa galería comercial, llamado por teléfono, enviado ese e-mail o nacido en Chile?”, la imaginación es el límite a la respuesta de esta pregunta.
Volver al principio pareciera ser una necesidad que nos mueve cada cierto tiempo a repasar nuestro pasado en busca de luces, volver al principio para ordenar las cosas, para comparar los extremos, para especular sobre lo que se pudo o no se pudo hacer, para hurgar en lo que ya está enterrado, para imaginar como fue lo que ya no está y que hoy es sólo un fantasma. A propósito de todo esto, se me viene a la memoria una frase de un libro infantil llamado Colombina y el Pez Azul, de Patricia Truffelo, “el final, es el comienzo de la historia pero al revés”, y es la pura verdad, ya sea lo miremos hacia atrás o lo miremos hacia adelante.
Siguiendo con el tema de la vuelta al pasado, o volver al principio, depende del punto de vista, me he dado cuenta que el paisaje urbano, ese que se queda detenido en el tiempo y que se transforma en patrimonio o simplemente es demolido para dar paso a un edificio en altura, es también una buena fuente de inspiración para contar buenas historias, hablar de ese Santiago invisible que alberga espacios olvidados, grandezas de otros tiempos que hoy son sólo ruinas, paredes derrumbadas que guardan secretos de viejas historias en donde hubo personas que se amaron, que se alejaron, que se quedaron solas o que murieron, el tiempo encapsulado en una escalera del portal Fernández Concha, en las habitaciones del viejo Hotel City en pleno centro de Santiago, en la humilde casa de una mujer que murió y que la impregnó de su esencia.
Finalmente y sin haber concluido nada aún, me quedo con la sensación de que todo lo que nos mueve y todo lo que somos se lo debemos al pasado, a ese principio que tal vez quisiéramos cambiar para tener otro presente, a ese tiempo que se quedó atrapado en los espacios que ya nadie ve porque la vida corre rápido, a esas imágenes nostálgicas de nuestra ciudad que esconden historias de vida que se mezclan con el destino de otras vidas, la sincronía de los espacios compartidos por nosotros y por los otros, como en la película de Alejandro Amenábar en que los otros son las almas de lo que alguna vez existieron y se resisten a entender que ya no son parte de este mundo, por lo menos del mundo de los que estamos vivos en este lado del camino pero que inevitablemente nos lleva al mismo lugar dejando atrás sólo la huella de nuestras acciones.
PD. : ¡¡¡Si!! lo confieso y lo reconozco, lapsus mental, parece que me agarraron las garras de la cannabis sativa y me pusieron a volar bien alto para escribir todo esto…









8 comentarios:
Mi personal visión de las cosas es que la "deuda" que tu atribuyes al pasado, que si hubiera sido distinto, otro presente nos tocaría, tal como podríamos estar mejor, también podríamos estar peor. Una breve reflexión muestra que pequeñas decisiones en un momento de la vida, con aparentemente muy poco efecto en ese momento, son como olas que a medida que se alejan de su centro de origen amplían su campo de influencia.
Como dicen las 3 preguntas filosoficas basicas : de donde vengo, quien soy, y adonde voy, se reflejan para mi en un dicho comun y poco entendido:
De donde vengo: De mis padres, soy su hijo y reflejo de sus experiencias y carencias.
Adonde voy: voy en este camino de la vida juntando experiencias y carencias que dejare reflejadas en mis hijos,
Quien soy: Cuerpo temporal y espíritu permanente.
Para mi yo soy la trinidad sagrada: Padre, Hijo y Espíritu Santo, roles y existencias distintas pero al fin y al cabo en la misma persona, y como reflejo de este continuo flujo de vida, y es en este momento y lugar donde me toca ejercer mi influencia, que como ola en el mar puede tener consecuencias inesperadas.
Al parecer también me pegue una volada en este comentario! Saludos,
contesto por que mi isnpiro la respuesta....tienes la razon la mayoria de las personas tiene sierta nostalgia por el pasado y ciertoes ensueños con la frase ¿y si hubiera hecho esto...?, pero la mayoria le cuesta reconocer que gracias a esos hechos que consciente o inconcientes hemos cometido, nos ha llevado hacer las personas que somos ahora, el momento crucial que nos permite recordar que todo hecho pasado es mejor.
no sólo nos mueve el pasado de hace 10 o 20 0 30 años, sino el pasado de ayer no más, y tal vez, quién sabe? lo de ayer pueda ser más influyente en nuestro presente
Saludos
El pasado siempre nos va a atraer por esa idea de que algo que hicimos pudo haber sido de otra manera y que nos habría entregado una situación actual completamente distinta.
Saludos
Me gusta pensar que el desafío más grande es transformar nuestro pasado en presente, es ahí donde estamos viviendo, sintiendo, entregándonos o no, hiriendo o no, amando o no, creciendo o no. A partir de los aprendizajes que el pasado ha dejado marcados en nuestra piel, tenemos el desafío de hacer nuestro mejor esfuerzo, justo ahora, cuando el pasado es nuestro recuerdo y el futuro nuestra proyección.
Gracias Yvette por esta reflexión, me ha ayudado sin duda en la mía, tan cargada de cannabis como la tuya. Un abrazo.
wowwwwwwwwwwwwwwwwww
medio cambio en el blog jajjaaj hace tiempo que no pasaba por aqui....
ya estoy de vuelta mija co bombos y platillos jjajajja, reaparecí y ud ni en cuenta con mi blossss buaaaaaaaa
ya nos loreamos mija
haa te mandé un mail revise pueee pa que no tenga que hacer pastelitos jajajjaja
saludos
el mijo
No es la primera vez que paso por este blog, de hecho lo hacía en distintas ocasiones, pero por alguna que otra razón no comentaba. Sin embargo, hoy al leer tan profunda reflexión de un tema que la verdad es complejo si lo pensamos detenidamente, las palabras han aparecido en mi mente y decidí dejar mi huella.
"He notado que el gusto por lo pasado, la nostalgia de lo vivido pero visto con los ojos del presente es algo que llama poderosamente la atención." Es cierto que tenemos un curioso gusto de vivir constantemente regresando a situaciones pasadas, ya sea, con el propósito de cambiar algo (lo más frecuente) o revivir situaciones que produjeron una alegría inmensa en nostros (esto cuando estamos generalmente en períodos del "bajón". En mi opinión, la urgencia de hacer memoria al pasado, va por una cuestión de explicarse en cierto modo lo que somos en la actualidad, buscar el camino de respondernos las interrogantes que pareciera nos atacan en masa. Y para sentirse de algún modo también, ante lo que viene en el futuro. Ahora ¿por qué hay tanto interés en recurrir a situaciones pasadas? Básicamente lo has dejado claro en tu reflexión, aunque pienso que la sociedad de hoy prefiere recurrir a algo concreto en vez de utilizar la imaginación ante algo abstracto.
Salu2 de un loco para una colega ^^ jaja.
te has fumado un porrillo?
eso está bien
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