¿¿¿Rayando en lo insólito o rallando la papa???
El día viernes recién pasado me fui a la playa, días antes y anticipando que habría mucha demanda por viajar a la costa, compré dos pasajes directos a Laguna de Zapallar en la empresa Tur Bus, me encargué de recalcar al vendedor que el viaje era directo para así evitarme un trayecto más largo. Hasta acá todo bien y normal, llegamos al terminal el día y la hora señalada y lo primero que llama mi atención fue que al preguntar al asistente del chofer si ese era el bus que viajaba directo a Laguna el respondió que no tenía idea… ¡¡¡yaaa!!! , acto seguido regresa el chofer y nos comunica que “parece” que si era… ¡¡¡ doble yaaa!!!!, pero en fin no podíamos estar tan equivocados y nos subimos con maletas y petacas para aprestarnos a descansar mientras duraba el viaje. A esa hora de la tarde, aproximadamente eran las 19:00 horas, salimos con rumbo a la costa, mirando el paisaje por la ventana pero, y acá viene lo más insólito de todo, poco antes de tomar la ruta 5 Norte aparece nuevamente el asistente del chofer, que entre paréntesis era un pobre chiquillo con cara de perdido impresionante, preguntándonos a los pasajeros si alguno sabía cómo llegar a Laguna de Zapallar, ¡¡¡¿qué?!!!! ¿Acaso era alguna broma para la televisión? Y yo, con mi habitual sentido del humor, le pregunté riéndome si estaba hablando en serio o nos estaba tomando el pelo a todos y respondió que era en serio, lo dijo con cara y con voz de preocupado, ante tamaña respuesta todos nos dimos cuenta de que íbamos sin rumbo y quién sabe a dónde iríamos a parar.Una vez confesada la verdad de lo perdido que estaba el chofer, todos nos dedicamos a sacar nuestros respectivos celulares y llamar cual concurso de quién quiere ser millonario, a nuestros amigos y parientes que pudieran darnos una orientación para encontrar el camino, esto se había transformado en el viaje más sui géneris que me había tocado hacer, incluso, en medio de las indicaciones que lográbamos recabar, el mismo asistente, ya con cara de vergüenza, me pidió si yo podía sentarme al lado del chofer para guiarlo, ¡¡ sin comentarios!!.
Finalmente, en la mitad de la nada apareció una carabinero que, aparte de sacarle al desubicado conductor un parte por no ir con la chicharra de velocidad activada (plop), lo ayudó para guiarlo hasta destino. Nosotros, llegamos sanos y salvos cerca de las 11.00 de la noche y obviamente a la mitad de las risas y tallas de mi familia que aún no creen que me subí a un bus prácticamente sin destino ni ruta, ¡¡¡aunque usted no lo crea!!! … jajajajajajaja.









4 comentarios:
aquí se demuestra que lo importante no es el destino sino el recorrido ;)
Jajajaj amiga te entiendo, primero porque vivimos en Chile donde ya pasan cosas bien subrealistas y segundo porque eso de "dónde vamos" yo lo vivi claro que en un bus pirata.......realmente de ripley,bueno algo divertido, la anecdota del viaje.
Lo bueno es que fueron honestos, porque me ha pasado un par de veces que la tripulación no se sabe el camino y por no preguntar se da un montón de vueltas hasta que los pasajeros se dan cuenta solos y empiezan a dar indicaciones...
Con razón no viajo con Tur Bus, jajaja.
Saludos
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