¡Bienvenido 2008!
Finaliza un año más, es tiempo preciso para pensar y hacer un resumen de todo lo bueno y lo malo que nos pasó durante el 2007, es tiempo para dar la bienvenida a lo nuevo que nos depara este comienzo y despedir lo que ya fue y no volverá, es tiempo de encontrarse con uno y de dar gracias a la vida por la vida.
En lo personal fue un buen año, un año en el que aprendí a mirar las cosas desde una perspectiva menos rígida, un año en el que me decidí a enfrentar muchos miedos antiguos y a mirar de frente a la vida, con todo lo que ello implica, aprendí a que el que no se arriesga no cruza el río, y yo lo crucé, aprendí a que hay que reconocerse finito para vivir con humildad y con pasión sin detenerse en mezquindades o sin sentidos, aprendí a que la vida es un paso a paso, hora a hora, minuto a minuto.
Con respecto a este espacio, reconozco que he estado más ausente, he tenido lapsos de tiempo prolongados y no he escrito tanto como quisiera, en más de algún minuto también pensé en cerrarlo pero reconozco también que le tengo mucho cariño a La Libélula y que como todo lo que se quiere es difícil dejarlo. Por todo esto es que sigo con mi espacio durante el 2008, tratando de mantener la línea editorial que siempre ha tenido y con la misma intención y esencia del principio, ser un aporte en la difusión de la cultura para todos.
Finalmente y a través de estas líneas quisiera despedir este año y darle la bienvenida al nuevo, ¡¡con todo lo que venga!!, y desearles a todos los que por aquí transitan la mejor de las suertes y que tengan la energía suficiente para hacer que las cosas pasen.
¡¡¡¡Feliz Año 2008!!!!


















